el hombre del maletín
entra en la sala
dice
"no hay de qué preocuparse"
y todos ríen
histéricamente
tiemblan
se agitan
y golpean sus cabezas
contra las paredes
y salen corriendo
a la calle
en la acera
convulsiona
llueve hacia arriba
del suelo mana agua
que asciende
a nubes que se hinchan
consternadas
los pájaros repiten la señal
los postes eléctricos cantan
y el camarero te sirve
tu hígado en finas lonchas
y el quiosco vende limones
en las calles
que son el alcantarillado
que es un mapa
del infierno
de tu cerebro
de un loco
en la playa
la arena moja
el mar se inflama
el dulce amarga
sobre lenguas de fuego
las ideas nacen
muertas
ha sido niña, señora
no, espere
ha sido un porsche de tres puertas
felicidades
es negro
si quiere se lo pintamos
con sangre
y le ponemos un cerebro
de saldo
para que al no estar en casa
la pueda echar de menos
y llore agua destilada
y aceite hirviendo
y ácido
sobre mi alma
perdóname, quería decir
mi cuerpo
me lo has pisado
ya no me sirve
te lo vendo
¿me lo compras?
no es mi talla
no es mi talla
sirvió bien
mientras duró
pero ahora falla
algo pica
dentro
en el cráneo
y no puedo rascarme
ayúdame
pero no apagues la vela
por favor
se consume
la mecha
y el maletín
se abre
y
todo
acaba
.